mayo 6, 2026
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Redacción / Quintana Roo Ahora

Cancún, Q. Roo.– Luego de permanecer en el centro de la atención mediática por su presunta desaparición, María Adela reapareció públicamente para desmentir las versiones que circularon durante las últimas semanas y denunciar el impacto que la desinformación ha tenido en su vida personal.

La joven afirmó que nunca fue víctima de secuestro ni de trata de personas, y explicó que su ausencia se debió a un proceso personal de salud mental que la llevó a internarse voluntariamente en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, en la Ciudad de México.

Según relató, atravesaba un cuadro severo de depresión con pensamientos suicidas, situación que la motivó a buscar ayuda profesional con el acompañamiento de sus amigas, a quienes reconoció como su principal red de apoyo.

En contraste con las declaraciones difundidas por su madre, Cristina Ramírez, María Adela aseguró que en todo momento permaneció en el hospital por decisión propia y bajo supervisión médica, descartando cualquier tipo de retención ilegal.

“El hospital respetó mis derechos en todo momento”, sostuvo.

La joven también señaló que autoridades de la Ciudad de México tenían conocimiento de su situación, e incluso realizaron visitas para verificar su estado durante su estancia en el centro médico.

Sin embargo, el caso tomó un giro más delicado al referirse al entorno familiar. María Adela acusó a su madre de presunta violencia física y emocional, y expresó su decisión de no retomar contacto con ella. Además, denunció que durante su internamiento se promovieron acciones legales para intentar retirarla del hospital en contra de su voluntad.

Ante este escenario, dijo, se implementaron medidas especiales para garantizar su seguridad al momento de abandonar el centro médico.

Más allá del conflicto familiar, la joven subrayó las consecuencias que la exposición mediática ha generado, particularmente el acoso y las amenazas hacia sus amigas, quienes —aseguró— han sido señaladas injustamente.

“Ellas me ayudaron y ahora están siendo atacadas sin razón”, expresó.

María Adela indicó que actualmente cuenta con medidas de protección y no descartó emprender acciones legales contra quienes continúen difundiendo información falsa sobre su caso.

Finalmente, hizo un llamado a la sociedad y a los medios de comunicación para manejar con responsabilidad este tipo de situaciones, al advertir que la desinformación puede tener efectos graves en la vida de las personas.

“Esto puede afectar mi proyecto de vida. Solo pido respeto y que se detenga el acoso”, concluyó.