Redacción / Quintana Roo Ahora
Cancún, QR.- Una nueva alerta encendió la Policía Cibernética en Quintana Roo tras detectar dos grupos de Facebook que presuntamente estarían relacionados con el intercambio de Material de Abuso Sexual Infantil (MASI).
La información ya fue entregada a la Fiscalía Especializada en Combate a Delitos de Trata y Explotación de Niñas, Niños y Adolescentes de la Fiscalía General del Estado (FGE), instancia que deberá determinar responsabilidades y continuar con las investigaciones.
El hallazgo se suma a un caso que recientemente derivó en la detención de Marco Antonio “N”, de 31 años, investigado por su presunta participación en el almacenamiento y distribución de este tipo de material en Cancún.
El detenido fue ubicado durante una investigación que derivó en un cateo en el fraccionamiento Privadas del Sol, en la Supermanzana 61. Según las autoridades, información proporcionada por el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos permitió detectar datos digitales que presuntamente estarían relacionados con una plataforma utilizada para almacenar y distribuir contenido ilícito.
Pero el problema no termina con una detención.
La Policía Cibernética informó que durante 2025 recibió y canalizó un caso relacionado con el presunto intercambio de MASI, mientras que en lo que va de 2026 ya se ha canalizado un segundo caso, además de la reciente detección de los dos grupos bajo investigación.
La corporación aclaró que su función es recibir reportes, brindar orientación técnica y remitir la información a las autoridades ministeriales. Las investigaciones penales y la integración de las carpetas corresponden a la Fiscalía, previa denuncia formal.
En paralelo, la Policía Cibernética mantiene acciones contra otras formas de violencia digital. Recientemente reportó la eliminación de 493 perfiles y páginas relacionados con casos de ciberbullying, detectados a partir de reportes ciudadanos, llamadas, WhatsApp y denuncias realizadas por estudiantes durante actividades preventivas en escuelas.
Ante este panorama, las autoridades buscan reforzar la vigilancia en redes sociales y fomentar la denuncia, especialmente cuando exista cualquier indicio de que niñas, niños o adolescentes puedan estar siendo víctimas de delitos en internet.
La recomendación es clara: no compartir, descargar ni redistribuir material sospechoso y reportar inmediatamente cualquier contenido de esta naturaleza ante las autoridades, evitando poner en riesgo a las posibles víctimas o entorpecer las investigaciones.

