Redacción / Quintana Roo Ahora
Champotón, Campeche.- Un estudiante de la Escuela Secundaria Técnica No. 4 «Tránsito González Barrera» sufrió una lesión de extrema gravedad luego de ser agredido durante el recreo, hecho que derivó en la pérdida de uno de sus testículos tras una intervención quirúrgica.
De acuerdo con el relato del propio menor, el incidente ocurrió mientras varios alumnos participaban en un juego de «atrapa-trapa». En medio del forcejeo, recibió una fuerte patada en la zona genital, lo que le provocó intensos dolores.
Por temor a represalias y al presunto pacto de silencio entre los estudiantes involucrados, el adolescente decidió no contar lo sucedido y soportó el dolor durante dos días. Fue su madre quien notó una inflamación inusual y lo trasladó de urgencia a un hospital.
Tras realizarle los estudios correspondientes, los médicos determinaron que la lesión era irreversible, por lo que fue necesario practicar una cirugía para extirpar el testículo afectado.
La madre del estudiante hizo un llamado a las autoridades educativas para reforzar la vigilancia dentro de los planteles escolares y exhortó a madres y padres de familia a mantener una comunicación cercana con sus hijos para identificar oportunamente posibles casos de violencia o situaciones de riesgo.
El caso ha reavivado el debate sobre la importancia de la supervisión durante los recreos y la necesidad de denunciar cualquier acto de violencia entre estudiantes, independientemente de si ocurrió durante un juego o como consecuencia de una agresión.


