Redacción / Quintana Roo Ahora
Quintana Roo.— Mientras Morena ha hecho de la austeridad una de sus principales banderas políticas, registros migratorios difundidos por Grupo REFORMA colocan bajo la lupa los viajes de la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, integrantes de su familia y el senador Eugenio “Gino” Segura.
De acuerdo con la información publicada, entre diciembre de 2018 y diciembre de 2025, Lezama, su esposo, sus hijos, su hermano y Segura acumularon conjuntamente 605 registros migratorios de entradas y salidas del país.
De ese total, 283 movimientos —casi uno de cada dos— habrían sido realizados mediante vuelos privados, utilizando nueve aeronaves diferentes.
Mara Lezama: 97 movimientos en vuelos privados
La gobernadora encabeza la lista en proporción de viajes privados. Desde su etapa como presidenta municipal de Benito Juárez y posteriormente como mandataria estatal, registra 119 movimientos migratorios, de los cuales 97 aparecen vinculados con vuelos privados, según la publicación.
Su esposo, Omar Terrazas García, registra otros 129 movimientos, incluyendo 69 mediante aeronaves privadas.
El nombre del senador Eugenio “Gino” Segura, exoficial mayor durante la administración municipal de Lezama y posteriormente secretario de Finanzas y Planeación de Quintana Roo, también aparece en los registros: suma 88 movimientos migratorios, de los cuales 19 habrían ocurrido en vuelos privados.
Segura es actualmente una figura relevante dentro de Morena en Quintana Roo ante el proceso político rumbo a la sucesión estatal.
Viajes compartidos
Aunque la publicación señala que Mara Lezama realizó sola buena parte de sus vuelos, en 35 ocasiones habría compartido aeronave con su esposo, hijos, hermano o con Gino Segura.
Entre los aviones mencionados con mayor frecuencia aparecen dos Gulfstream G200, matrículas XA-GLF y XA-PKR, relacionados en la información difundida con la empresa Pabe-Tax.
Los datos ponen el foco sobre un aspecto que los registros migratorios, por sí mismos, no responden: quién pagó los vuelos privados y bajo qué concepto fueron realizados.
La existencia de movimientos migratorios en aeronaves privadas no demuestra por sí sola que se hayan utilizado recursos públicos. Para establecerlo sería necesario conocer contratos, facturas, propietarios u operadores de las aeronaves y la naturaleza oficial o particular de cada viaje.
Sin embargo, la cantidad de vuelos reportada abre un nuevo frente de cuestionamientos alrededor de una administración emanada de un movimiento político que ha colocado la austeridad y el rechazo a los privilegios entre los principios centrales de su discurso público.

