Redacción / Quintana Roo Ahora
Quintana Roo.— Nueve días han transcurrido desde que Fátima Aldana Gil y su hija Emma Solís Aldana, de apenas tres años, salieron de su domicilio en el fraccionamiento Villa Marino para comprar pan y no regresaron. Desde aquel sábado 15 de agosto, su familia asegura no tener información certera sobre dónde se encuentran.
La incertidumbre llevó a los padres de Fátima hasta las instalaciones de la Fiscalía General del Estado, donde realizaron una manifestación pacífica para exigir avances en la investigación y denunciar lo que consideran una respuesta lenta y excesivamente burocrática por parte de las autoridades.
“Lo que queremos es encontrar a mi hija y a mi nieta, que están desaparecidas desde el sábado 15 de agosto”, expresó el padre de Fátima.
Para la familia, cada día sin respuestas aumenta la desesperación. El padre señaló que acudir ante las instituciones ha resultado complicado y que, aunque no les han negado formalmente la atención, consideran que ha faltado una reacción inmediata ante la desaparición.
“Ha sido muy complicado saber cómo presentarse ante una institución. No nos niegan la atención, pero hay mucha burocracia y falta de atención temprana”, reclamó.
La madre de Fátima, visiblemente afectada, aseguró que vive momentos de profunda angustia. Su petición es concreta: quiere encontrar a su hija y volver a tener en casa a su nieta de tres años.
“No han aparecido”
A la incertidumbre se sumó información difundida en redes sociales que señalaba que Fátima y Emma supuestamente ya habían sido localizadas y que se encontraban a la espera de algún acuerdo para regresar con sus familiares.
Los padres rechazaron esa versión y aseguraron que Fátima y Emma continúan desaparecidas.
Diana Miramontes, presidenta del colectivo Malinches Ingobernables, acompañó a la familia durante la protesta y señaló que desconoce por qué comenzó a circular información distinta a la proporcionada por los familiares.
“Creo que Madres Buscadoras está en contacto con el papá de la menor. No podría decirles más”, explicó.
La activista insistió en que no buscan iniciar una confrontación entre colectivos ni generar polémica alrededor del caso. La prioridad, afirmó, debe ser localizar a la mujer y a la pequeña.
También señaló que Eliezer Solís, padre de Emma, ya no vivía con Fátima desde tiempo atrás y, según su versión, tampoco existía actualmente un vínculo afectivo entre ambos.
Señalan “tortuguismo” en la investigación
Miramontes lanzó además fuertes cuestionamientos contra las autoridades de Seguridad Ciudadana y la Fiscalía, a las que acusó de actuar con “tortuguismo” frente a las desapariciones y de someter a las propias familias a cuestionamientos mientras buscan desesperadamente a sus seres queridos.
“Ellos tienen sus camionetas y sus escoltas; ¿qué tienen las familias? Solo malas respuestas”, reprochó.
Mientras las versiones se cruzan y la familia reclama mayor velocidad en las investigaciones, Fátima y Emma siguen sin volver a casa, de acuerdo con sus familiares.
Por ello, sus padres hicieron un llamado a no detener la búsqueda y pidieron a cualquier persona que cuente con información útil proporcionarla a las autoridades.
Para ellos, detrás de expedientes, trámites y versiones difundidas en redes sociales existe una realidad mucho más sencilla y dolorosa: una familia lleva nueve días buscando a una hija y a una nieta de tres años y quiere respuestas.

