junio 9, 2026
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Redacción / Quintana Roo Ahora

Quintana Roo.- Mientras miles de quintanarroenses hacen fila para pagar refrendos, impuestos y derechos estatales, el director del Servicio de Administración Tributaria de Quintana Roo (SATQ), Héctor Contreras Mercader, parecía tener preocupaciones mucho más importantes: disfrutar las Finales de la NBA en el Madison Square Garden de Nueva York.

La imagen del funcionario fue captada nada menos que en una de las zonas más exclusivas del recinto, justo debajo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. No cualquiera comparte encuadre con uno de los hombres más poderosos del planeta, aunque para lograrlo parece que sí ayuda estar al frente de la dependencia encargada de cobrarle a los ciudadanos quintanarroenses.

Lo curioso es que el partido se celebró en un día hábil. Es decir, mientras contribuyentes acudían a realizar trámites y cumplir con sus obligaciones fiscales, el jefe del SATQ aparentemente estaba concentrado en una batalla muy distinta: Knicks contra Thunder.

Pero la historia no termina ahí. Héctor Contreras Mercader no es un funcionario cualquiera. Se trata de uno de los operadores políticos más cercanos al Partido Verde Ecologista de México en Quintana Roo, señalado además como una de las piezas que impulsaron la llegada de Eugenio «Gino» Segura al Senado de la República.

Y entonces surgen las preguntas incómodas.

¿Solicitó vacaciones? ¿Pidió licencia? ¿Informó oficialmente de su ausencia? ¿Quién quedó al frente de una de las dependencias más importantes para las finanzas estatales mientras él disfrutaba del espectáculo deportivo?

Y la pregunta que más duele a cualquier contribuyente: ¿quién pagó la cuenta?

Porque según reportes especializados, los boletos para las Finales de la NBA alcanzaron precios de entre 3 mil y hasta 30 mil dólares dependiendo de la ubicación. Traducido al idioma quintanarroense: el equivalente a varios meses —o años— de salario para muchos ciudadanos.

Por supuesto, nadie cuestiona el derecho de un servidor público a vacacionar o disfrutar de eventos deportivos. Lo que genera ruido es la falta de información. Cuando se administra dinero público, la transparencia no debería ser opcional ni aplicarse únicamente a los ciudadanos que pagan impuestos.

Mientras tanto, la fotografía sigue circulando en redes sociales y el silencio oficial continúa siendo el mejor aliado de la especulación. ¿Qué tendrá que decir la gobernadora Mara Lezama sobre este episodio? La austeridad republicana de la 4T parece viajar en primera clase cuando queda en manos del Partido Verde.

Porque en Quintana Roo ya quedó claro que algunos pagan impuestos para ver el partido por televisión… y otros parecen tener palco en primera fila para disfrutarlo en Nueva York.