mayo 29, 2026
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Redacción / Quintana Roo Ahora

Estados Unidos.- Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa, se entregó el pasado jueves a las autoridades de Estados Unidos, confirmó una fuente del Departamento de Justicia de ese país. El exfuncionario es señalado por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción conocida como “Los Chapitos”.

De acuerdo con la acusación presentada por las autoridades estadounidenses, Almanza Avilés habría recibido sobornos mensuales cercanos a los 300 mil pesos a cambio de favorecer las operaciones de dicha organización criminal. En los registros de pagos asegurados durante las investigaciones, presuntamente era identificado bajo la clave “R1”.

La indagatoria sostiene que el exmando policial permitió que integrantes de “Los Chapitos” operaran con libertad en territorio sinaloense, especialmente en actividades relacionadas con el tráfico de drogas. Asimismo, habría facilitado el tránsito de cargamentos de precursores químicos utilizados para la elaboración de fentanilo a través de la ciudad de Culiacán sin que fueran interceptados por las autoridades.

Las acusaciones también señalan que Almanza Avilés habría emitido órdenes de aprehensión contra rivales de la organización criminal a solicitud de sus integrantes, además de ordenar la liberación de miembros del cártel que previamente habían sido detenidos por corporaciones de seguridad.

Según los documentos judiciales, hasta el año 2020 el exfuncionario también habría cobrado “cuotas” a laboratorios clandestinos de metanfetamina operados por grupos ajenos a “Los Chapitos”. Esta práctica, de acuerdo con la acusación, tenía el propósito de encarecer las operaciones de grupos rivales y obtener beneficios económicos personales.

Las autoridades estadounidenses sostienen que el acuerdo de corrupción entre Almanza Avilés y la facción criminal se habría establecido inicialmente durante una reunión celebrada entre 2017 y 2018 en uno de los ranchos de Iván Archivaldo Guzmán Salazar en Sinaloa, donde presuntamente se definieron los términos de la colaboración.

Marco Antonio Almanza Avilés enfrenta cargos por conspiración para la importación de narcóticos, incluyendo fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina, así como por posesión y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos relacionados con actividades de narcotráfico. Su entrega a las autoridades estadounidenses marca un nuevo capítulo en las investigaciones contra presuntos funcionarios vinculados con organizaciones criminales en México.