Redacción / Quintana Roo Ahora
Cancún.- La anunciada remodelación del edificio de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Tránsito (SSCyT) de Benito Juárez, para la cual se contempla una inversión de hasta 128 millones de pesos, ha abierto un debate entre ciudadanos y elementos policiales sobre las prioridades en materia de seguridad e infraestructura pública en Cancún.
Mientras las autoridades impulsan el proyecto de modernización denominado “Titán”, parte de la ciudadanía cuestiona el monto destinado a la rehabilitación del inmueble, al considerar que existen necesidades urgentes en vialidades, drenaje, alumbrado público y otros servicios básicos que continúan afectando a miles de habitantes.
La remodelación obligó al traslado temporal de diversas áreas administrativas y operativas a la Academia de Policía, ubicada en la Región 248, donde actualmente se realizan pases de lista, trámites internos y la entrega de armamento.
Sin embargo, el cambio de sede no ha sido bien recibido por todos los elementos de la corporación. Policías consultados señalaron que ahora enfrentan mayores tiempos de traslado y gastos adicionales para llegar a sus centros de trabajo, especialmente aquellos que dependen del transporte público.
Algunos agentes indicaron que deben tomar hasta tres unidades para presentarse a tiempo en los pases de lista programados desde tempranas horas de la mañana, situación que ha generado inconformidad entre el personal.
Mientras tanto, en el edificio ubicado sobre la avenida Xcaret ya comenzaron trabajos preliminares como el retiro de puertas, ventanas, cableado y equipos tecnológicos, en preparación para el inicio de la remodelación integral.
El proyecto también ha generado opiniones encontradas entre los ciudadanos. Algunos consideran que la inversión es necesaria para modernizar una instalación estratégica para la seguridad pública, mientras que otros sostienen que los recursos podrían destinarse a mejorar las condiciones de las calles o reforzar la presencia policial en las colonias.
“Las instalaciones deben estar en buenas condiciones, pero también hacen falta más policías y mejor equipamiento”, comentó un ciudadano consultado.
La remodelación del inmueble, que ha funcionado durante más de 20 años como sede de la corporación, busca modernizar sus espacios operativos y administrativos. No obstante, el proyecto ha puesto sobre la mesa una discusión más amplia: cómo equilibrar las inversiones en infraestructura gubernamental con las demandas más visibles y cotidianas de una ciudad que continúa creciendo aceleradamente.
Por ahora, las autoridades continúan con los preparativos de la obra, mientras persisten las dudas sobre su costo, alcance y el impacto que tendrá tanto para los elementos de seguridad como para la ciudadanía.

