Redacción / Quintana Roo Ahora
La llegada y crecimiento de la comunidad cubana en Cancún tiene un antecedente que se remonta a varios años atrás, pero fue durante la administración de Gregorio “Greg” Sánchez Martínez como presidente municipal de Benito Juárez, entre 2008 y 2010, cuando el fenómeno comenzó a adquirir una dimensión que generó fuertes cuestionamientos políticos, periodísticos y hasta investigaciones federales.
Para entonces, Quintana Roo ya registraba un incremento en la presencia de ciudadanos cubanos. Sin embargo, durante el gobierno de Sánchez los señalamientos se multiplicaron alrededor de la incorporación de cubanos a la estructura municipal y de presuntos mecanismos que habrían facilitado su llegada a Cancún. Una investigación publicada por Proceso en 2010 documentó que hasta 150 ciudadanos cubanos aparecían en la nómina del Ayuntamiento de Benito Juárez, incluidos trabajadores del DIF y otras dependencias municipales.
El tema escaló todavía más con señalamientos sobre una presunta red dedicada al tráfico de ciudadanos cubanos y con la apertura de una investigación de la entonces SIEDO, dependiente de la Procuraduría General de la República. En las indagatorias aparecieron nombres cercanos al entonces alcalde, entre ellos su esposa, Niurka Sáliva, y Boris del Valle Alonso, quien había sido asesor de seguridad del Ayuntamiento. Los involucrados rechazaron las acusaciones y su existencia no debe confundirse con una condena judicial.
Uno de los episodios que alimentó las sospechas fue el convenio de cooperación cultural firmado entre el Ayuntamiento de Benito Juárez y autoridades cubanas a finales de 2009. El acuerdo contemplaba intercambios culturales y la llegada de personal artístico y técnico. Investigaciones periodísticas de la época señalaron que estos mecanismos pudieron haber sido utilizados para facilitar el ingreso de ciudadanos cubanos a Quintana Roo, aunque esas afirmaciones correspondieron a las líneas de investigación y señalamientos de entonces.
Lo que ocurrió después permite dimensionar por qué aquel periodo puede considerarse un punto de inflexión. La presencia cubana en Quintana Roo continuó aumentando aun después de que Greg Sánchez dejó la presidencia municipal. De acuerdo con datos citados por El Universal, entre 2010 y 2016 la población cubana en Quintana Roo aumentó alrededor de 710 por ciento. Es decir, el fenómeno no terminó con aquella administración: se convirtió en una dinámica migratoria mucho más amplia y permanente, siendo la administración de Greg Sánchez el detonante de entrada.
Fue durante su gobierno que se dio el inicio de una escalada que posteriormente adquirió dimensiones mayores. Una combinación de migración, redes laborales, tránsito hacia Estados Unidos, vínculos familiares y mecanismos de regularización convirtió a Cancún y a Quintana Roo en uno de los principales puntos de llegada y concentración de ciudadanos cubanos en México.
Hoy, ante una nueva discusión sobre el crecimiento de esta comunidad en Cancún, aquel episodio vuelve a cobrar relevancia.

