Redacción / Quintana Roo Ahora
Cancún.- El Ayuntamiento de Benito Juárez reconoció que no pudo hacerse cargo de la modernización del transporte público y decidió ceder la gestión al gobierno estatal.
En sesión de Cabildo, los regidores admitieron que el municipio no cuenta con capacidad financiera ni técnica para reorganizar el sistema, además de que tampoco puede intervenir en concesiones que dependen del estado y que actualmente operan sin coordinación en la ciudad.
Ante ese escenario, aprobaron impulsar un convenio para transferir la operación al Instituto de Movilidad de Quintana Roo, con el argumento de que esa instancia sí puede acceder a financiamiento y ejecutar un rediseño integral.
El diagnóstico expuesto por el Cabildo evidenció el rezago: el modelo de transporte en Cancún fue diseñado en los años 70 para atender a 20 mil habitantes. Para la década de los 90, la demanda ya era diez veces mayor. Actualmente, con una población que supera el millón de personas, el sistema apenas cubre a una cuarta parte de los usuarios.
El resto enfrenta rutas insuficientes, unidades deterioradas y tiempos de espera prolongados.
La presidenta municipal, Ana Patricia Peralta de la Peña, señaló que la decisión buscó dar viabilidad al sistema a largo plazo mediante una estructura con respaldo estatal y acceso a recursos federales.
El regidor Samuel Mollinedo Portilla precisó que lo aprobado fue únicamente la declaratoria de necesidad del convenio. El siguiente paso será notificar el dictamen técnico y jurídico a las empresas concesionarias para que emitan observaciones.
Se prevé que el documento final sea votado en la segunda sesión ordinaria de abril. De aprobarse, el municipio solicitará formalmente la intervención del Ejecutivo estatal.
Aunque el Ayuntamiento dejará la operación directa, conservará participación en el comité técnico del fideicomiso del Sistema de Movilidad del Bienestar, desde donde podrá opinar sobre tarifas y necesidades por zona.

